¿Cuál es la gran idea?

El reloj inteligente: El futuro es el Pasado

Una herramienta de colaboración de un siglo de antigüedad está preparada para ser transformada

Por: Mark Everett Hall

El próximo año será el aniversario número 100 del comienzo de la primera guerra mundial. Se ofrecerán muchos tributos de todas partes del mundo. Incluso los vendedores IT parecen estar preparando una especie de tributo mediante el desarrollo del reloj inteligente, un dispositivo que se lleva en la muñeca y hará mucho más que solo dar la hora. Llegará a ser una herramienta de colaboración para los trabajadores móviles, tal como lo era el reloj de pulsera.

Smartwatch: The Future Is Past

Fue durante “la guerra para terminar las guerras” cuando los líderes militares comenzaron a usar el reloj de pulsera como herramienta de colaboración. Oficiales de diferentes brigadas, a lo largo de un frente que se extendía por millas, sincronizarían sus relojes antes de atacar las líneas enemigas. Representado de manera famosa por Gary Cooper, en la película ganadora del premio de la academia Sergeant York, tal colaboración bien sincronizada hizo posibles los ataques sincronizados. Y detrás de las trincheras, los relojes de pulsera eran críticos para coordinar la impresiónate logística requerida para soportar los ejércitos de la Gran Guerra.

¿Llegará a ser la nueva ola de relojes inteligentes tan popular y ubicua como el reloj de pulsera? Lo más seguro es que no al principio, pero no será por falta de variedad.

Ya hay algunos relojes inteligentes de grandes (sony) y pequeños (Allerta) vendedores. Apple, Google y Microsoft están haciendo correr el rumor de estar trabajando en relojes inteligentes que funcionarán con versiones de iOs, Android o Windows 8, respectivamente. Samsung también reveló que está desarrollando un reloj inteligente.

Reproducir video, como en el reloj de Dick Tracy, no será una característica del reloj inteligente. Sin embargo, si contará con las herramientas de colaboración que no se concibieron en el apogeo de los dibujos animados del detective. Usted será capaz de leer mensajes y correos, revisar su calendario, conocer la identidad de quien llama y más, todo en su muñeca.

Debido al tamaño y las limitaciones de poder, el reloj inteligente de hoy es diseñado para funcionar solamente en conjunto con el teléfono inteligente del usuario. Sin una conexión a bluetooth con un dispositivo principal estos son muy inútiles, no correo, no comunicación en tiempo real, no nada.

Otra desventaja es la pantalla pequeña. El reloj inteligente de Sony tiene una pantalla de 1280x1280 pixeles y es de solo 1.3 pulgadas cuadradas. Eso limita la cantidad de información que se puede mostrar. La batería del dispositivo tiene una vida tan corta como la del teléfono, lo que exige que se recargue al final del todos los días. Así que es improbable que a corto plazo los CEOs estén haciendo negocios desde sus cronógrafos Patek Philippe para relojes inteligentes.

En esta era de “traiga su propio dispositivo”, los CIOs pudieran dentro de poco ver el reloj inteligente menos como un accesorio y más como una necesidad en la empresa.

Sin embargo, estos existentes y tan rumorados relojes inteligentes tienen algo que ningún costoso Rolex o TAG Heuer puede tener: un kit de desarrollo de software (SDK). Con un SDK, los departamentos corporativos de IT, así como los desarrolladores de software independiente, pueden crear aplicaciones de colaboración que aprovechen la inteligencia de un dispositivo manos libres, como el reloj inteligente, para escenarios especializados.

Por ejemplo, ahora muchos doctores llevan tabletas cuando hacen la ronda de visita a pacientes. Estos asistentes digitales pueden reducir el error médico al eliminar los problemas de transcripción y asegurando que la información correcta y actualizada del paciente esté a la mano. El problema, por supuesto, es que los médicos deben recoger y volver a dejar la tableta al momento de examinar un paciente. Al hablar al reloj inteligente, que se active por voz y que cuente con la aplicación adecuada, un doctor puede tener la capacidad de pedir un nuevo examen o actualizar electrónicamente el registro del paciente durante la visita y no después de que esta ha pasado.

De manera similar a los soldados de la primera guerra mundial, hoy el personal de auxilio y los trabajadores de logística necesitan ser capaces de comunicarse, mientras trabajan, con las manos libres. No es práctico descargar la manguera contra incendios o poner a un lado un paquete a fin dar actualizaciones de estado a supervisores remotos o coordinar acciones con compañeros de trabajo. Es ahí donde las aplicaciones del reloj inteligente que activan comandos de salida y entrada mediante voz y toque (tecnología táctil) pueden sobresalir, permitiendo a los equipos mantenerse en constante comunicación sin tener que interrumpir las tareas que están llevando a cabo.

Puede que las actuales limitaciones de reloj inteligente hagan que usted descarte este dispositivo, pero eso fue lo que los escépticos dijeron sobre el primer teléfono inteligente y las tabletas. Y aunque el reloj inteligentes acaba de salir de prueba, en su actual forma, ABI Research, predice que en 2013 se venderán más de 1.2 millones de relojes inteligentes. Pronto tendrán más características, haciéndolos más atractivos a un mayor número de usuarios. En esta era de “traiga su propio dispositivo”, los CIOs pudieran dentro de poco ver el reloj inteligente menos como un accesorio y más como una necesidad en la empresa.

Para algunos, la primera guerra mundial es una historia antigua. Para los usuarios del reloj inteligente, la tecnología vanguardista que todavía está en prueba, este es el fundamente de las modernas herramientas de colaboración sujetada a sus muñecas. Como el eslogan de la película “volver al futuro II” predijo: “sincronicen sus relojes, el futuro está de vuelta”.

Mark Everett Hall es un escritor independiente que vive en Oregón y que ha publicado libros y cientos de artículos sobre tecnología desde 1980. Cuando no está escribiendo, generalmente está practicando ciclismo en Willamette Valley.